Enfoque pedagógico: En esta etapa se prioriza el desarrollo sensorial, emocional, motor y de lenguaje. A través de ambientes cuidadosamente preparados, los niños exploran libremente utilizando materiales Montessori que fortalecen su autonomía, iniciativa y seguridad.
Valor agregado institucional: Atención personalizada, trabajo en rincones, proyectos adaptados por nivel, seguimiento cualitativo y acompañamiento familiar. Se fomenta el vinculó afectivo, la autorregulación y el respeto por el ritmo de desarrollo de cada niño.